El 2009 estuvo marcado por grandes desafíos para la Confederación Bancaria, -la única multisindical de los empleados financieros del país-.
A comienzos de año, y producto de los efectos de la crisis económica mundial en Chile, se sufrió el despido de alrededor de 6 mil trabajadores bancarios. Fue un duro golpe que se enfrentó a través de denu
ncias públicas profusamente divulgadas por los medios de comunicación. Los despidos en el sector son un contrasentido, toda vez, que la banca es una de las pocas industrias que continuó y continúa obteniendo millonarias utilidades gracias, entre otras cosas, al apoyo del Estado, es decir, de todos los chilenos. Lo que ocurrió es que para sostener sus tasas de ganancia, los dueños de la banca hicieron pagar la crisis a los trabajadores. En otras industrias –como la construcción y el comercio-, la cesantía fue todavía más violenta y, en general, aún Chile se mantiene con alrededor de un 10 % de desempleados.















